Novia a la fuga


Aragón es un gran plató fotográfico. ¿Por qué no aprovecharlo con las novias más bellas del mundo?

Después de la boda el traje queda en un armario, y por eso esta sesión. Como decir, «siempre fuimos novios». La novia en un tiempo muy aragonés. Sol, sombra y aire. Mucho aire. La novia trajo sus labios como rosas. El deseo y la pasión intactos, como el gran día.