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Escenario A

Supermercado AlCampo en pleno centro de la ciudad. La gente compra poco y son pocos los que compran. Un sábado. Un domingo. La crisis no entiende de calendarios. Entran las familias enteras con hijos y abuelos, cochecito, carro, coche, bolsa biodegradable y de patata -lo último-, bolsas plásticas -lo viejo y desechable. Tiendas, y tiendas, y más tiendas. Deporte, juegos electrónicos, chuches, ropa, calzado, alimentación, chiquipark, aparatos eléctricos a imagen y semejanza de Disney´animals, y escaleras eléctricas. También un niño con el cordón de la zapatilla suelto, de la mano de su padre. Cuando se dio cuenta el padre del problema se precipitó hacia el botón rojo que para de inmediato la escalera eléctrica. Del final dentado salieron ileso, el cordón, la zapatilla, y el niño.

Escenario B

Generalmente en la juventud ocurren cosas mágicas como el primer amor, el primer desamor, las primeras gamberradas, las primeras situaciones cómicas o tristes que de alguna forma en el futuro te saldrán, en el camino, o en internet, vaya usted a saber del post de quién. También ocurren cosas increíbles como escribir un diario, un diario de juventud, o de joven, o de gente que no sabe lo que hace. Así que mi novia limpiando el polvo del librero se encontró su diario de entonces. Le quitó el polvo. Lo hojeó. Y descubrió cosas como que una vez estuvo en el mismo bar con Javier Bardem, por allá en Septiembre de 1993, y su prima le tiró los tejos, o le echó picante, o se le pusieron los ojos tiribiri. Se estrenaba en las salas Jamón Jamón. En el diario no pone luego qué pasó.

El resto de la colección de las Cretinas Realidades en esta página.

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