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Nevada

Este invierno se recordará porque ha sido un invierno como la naturaleza manda. La nieve cayó varias veces. El viento sopló con fuerza bruta como algoritmo que intenta romper la fortaleza de los pueblos. Símil que sólo intenta ampliar la imagen de las paredes de papel, o los muros de cartón, listos para quemar en una hoguera.

Agüero, pueblito no perdido al comienzo de los Pirineos, se puso blanco este jueves pasado. Efecto especial de ventisca con nieve en copo en su interior. Foto preferiblemente sin flash. La luz rebota en los copos entregando una foto negra.

Agüero a la natural luz de los mallos. Agüero con su techedumbre con un palmo blanco de nieve polvo,  cósmico al menos. Sus calles estrechas y curvas a desnivel, como raya blanca amarillenta en cuaderno antiguo.

Fin de la cita. Igual otro día cae nieve otra vez. Agüero invernal. La otra parte.

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